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jueves, 7 de mayo de 2020

CLASIFICACIÓN DE ORGANIZACIONES DE ACUERDO A SU SERVICIO

Por Joaquín E. Mendoza Alfaro
Director de C3: Consultoría y Capacitación en Calidad del Servicio

Para Karl Albrecht (1990), autor del libro “La Revolución del Servicio”, las empresas pueden ser clasificadas en cinco categorías, desde el punto de vista de la dedicación a la calidad de servicio:

1.     Las que salen del servicio. Son aquellas organizaciones que NO aprecian el contacto con el cliente y sus necesidades. El cliente parece “ser una molestia” o un “mal necesario”. Seguramente serían felices de expresar: “deme el dinero y váyase”. Van, rápidamente, camino al fracaso. Algunas empresas lo saben y otras no.
  
2.     Obstinada búsqueda de la mediocridad. Estas organizaciones probablemente mantienen su negocio, pero la calidad del servicio no es la prioridad en su empresa. Algunas compañías bastante importantes entran en esta categoría, inclusive varias aerolíneas se encuentran en esta situación y, por supuesto, el Gobierno.

3.     Lo tienen y dan razón de él. Reconocen la importancia de la calidad del servicio pero cumplen sólo con los aspectos “básicos” para mantener su posicionamiento en el mercado. La calidad de servicios no forma parte de su posicionamiento estratégico. Muchos bancos, así como cadenas minoristas y hoteles están en esta categoría. En sí, es un caso parecido al anterior, donde los ciclos de venta y servicio son “check lists” pero no se utilizan con la convicción de generar más o mejores ventas.

4.     Hacen serios esfuerzos. Estas empresas están trabajando fuertemente para hacer del servicio una ventaja competitiva. En estas empresas, el servicio cobra sentido como una “idea motriz” organizacional. Aquí se presenta mucha creatividad, se busca innovar, se animan a correr riesgos y buscan reestructurar su imagen ante el cliente. En esta categoría entran las organizaciones que buscan ocupar un rol de preponderancia entre las demás.


5.     El servicio como arte. Estas son firmas legendarias por su calidad en el servicio en y su dedicación al cliente. Han llegado a ser nombres familiares y líderes en el mercado por su consagración obsesiva por la calidad de los servicios que brindan. El servicio de calidad y la experiencia del cliente forman parte fundamental de su estrategia de negocios: la misión de la gerencia de estas organizaciones está enfocada en preservar y refinar la imagen de servicio excelente.



Figura 1. Niveles de Calidad en el Servicio (adaptado de Albrecht, 1990).

De acuerdo con Albrecht (1990) la excelencia de servicio, desde un punto de vista de posicionamiento competitivo, se puede definir como:

“Un nivel de calidad de servicio comparado con el de sus competidores, que es suficientemente alto ante sus clientes para permitirle cobrar un precio más alto por su producto de servicio, gana una participación en el mercado increíblemente elevada y/o disfruta de un margen de utilidad superior al de sus competidores”.

Es obvio que solamente las organizaciones que alcanzan el nivel 5 están en posibilidad de alcanzar esta “excelencia en el servicio”.

¿Y su empresa dónde está ubicada?


Referencia:

Albrecht, K. (1990). La Revolución en el Servicio: El toque personal que conserva y cautiva a los clientes. Bogotá: Legis Editores.

domingo, 22 de enero de 2012

¿DEBE SER COMPETITIVO EL SERVICIO PÚBLICO?

Por Joaquín Eduardo Mendoza Alfaro

Director de C3  

A partir del convulsionado ambiente electoral que vivimos en México como país y particularmente en la Ciudad de México, considero importante revisar desde el punto de vista del servicio y la calidad, algo sobre lo que los políticos hablan mucho, pero hacen poco (¡que novedad!): El Servicio Público.

Entendemos por servicios públicos todos aquellos actos, funciones y desempeños que el gobierno hace para los ciudadanos: agua luz, drenaje, seguridad, transporte, pero también todos los trámites que los ciudadanos deben realizar.

Los rasgos más sobresalientes del servicio público pueden resumirse así (Caicedo, 1999, citado en Castellin, 2006):

1. Todo servicio público debe suministrarse con un criterio técnico gerencial y con cuidadosa consideración a las funciones del proceso administrativo.

2. Debe funcionar de manera permanente, es decir, de manera regular y continua para que pueda satisfacer plenamente las necesidades de los ciudadanos.

3. La prestación del servicio público no debe perseguir principalmente fines de lucro.

4. Generalmente los realiza un organismo público, pero en ciertas circunstancias su prestación puede ser hecha por particulares bajo la autorización, control, vigilancia, y fiscalización del Estado, con estricto apego al ordenamiento jurídico pertinente. 


Como puede verse, el servicio público requiere de la eficacia (hacer lo correcto: un resultado) y eficiencia (hacerlo correctamente: aprovechando al máximo los recursos), por lo que el servicio de calidad es mandatorio. Pero, como los clientes son quienes juzgan la calidad del servicio (los ciudadanos), es importante tener en consideración lo siguiente:

 “Si alguien satisface a los clientes mejor que uno, sin importar el tipo de negocio que se trate, uno sufre por la comparación” (Conellan, 1998, pp.28).




Esto quiere decir que el servicio público además de ser eficiente y eficaz, también se ciñe a los criterios de competitividad de cualquier servicio. Por lo tanto, cualquier organización que eleve las expectativas de los ciudadanos se convertirá en su competencia. Esto obliga al gobierno (y a sus empleados, de todos niveles) a buscar permanentemente la mejora continua, ofreciendo no solo un servicio eficaz sino además con:

  • Calidez: con cortesía, consideración y respeto.
  • Oportunidad: cumplimiento en el momento convenido.
  • Confiabilidad: Bien hecho, a la primera vez, siempre.

Tomando todo lo anterior en consideración,  surgen una serie de interrogantes:
Los servicios públicos que recibimos…

  • ¿Son eficaces?

  • ¿Son eficientes?

  • ¿Cumplen con nuestras expectativas?

  • ¿Estamos satisfechos con…alguno?

  • ¿Son competitivos?

Amigo lector, usted tiene la mejor respuesta.






Referencias

  • Caicedo, L. (1999 ) Derecho Administrativo. Caracas: Signocrom Impresos.
  • Castellín, D. (2006) Servicios Públicos.  http://www.monografias.com/trabajos31/servicios-publicos/servicios-publicos.shtml
  • Conellan, T. (1998). Las 7 claves del éxito de Disney: Lecciones de una cultura de servicio. México: Panorama